México 2017

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México es un gran país, más  de 120 millones de habitantes, 127 para ser más exactos. Tratemos de imaginarnos un país con el 70 % de la superficie  de la Argentina, pero con tres veces más población.   Están un poco más apretados que nosotros, se nota y se siente. En algunos momentos, recordé mis días en el sudeste asiático.

Su pasado precolombino,  todavía vive en su sangre, sus  orígenes vienen de  la tierra, no como nosotros, que lo tenemos en los barcos, se palpa. Somos distintos.

Hay muchos Mexicos, lamentablemente no los conocí a todos. No tengo duda que en mis próximos viajes, gracias a Matías permanecerá, como mínimo 3 años, lo haré.

Creo, que  nadie  de turista, se pasa tantos días en DF; pero mi mezcla de visita de padre y turista, me retuvo en DF más de dos semana. Lo sufrí y lo disfrute, pero con esa tranquilidad de que no es lo que tengo que vivir todos los días.

Mi excursión a Taxco y Cuernavaca, en día muy especial, el del patrono Joan Sebastián, me permitió en ver ese México del interior campesino, donde la religión católica se mezcla con las tradiciones de sus pueblos originales. En algún momento me pareció reconocer a aquellos campesinos  que aparecen en la serie del Zorro. Pero no lo encontré a   Diego de la Vega, ni a sus morenas acompañantes.

Mi excursión hacia la costa maya,  que no la pude reconocer después de 25 años de ausencia, me transporto a otro mundo. Una zona, que  todos los años recibe  más  turistas que  todo Brasil, solo en 150 km de costa, pero a pesar de todo,  sigue teniendo su encanto. Pero casi no es México, es el lugar donde los “gringos”, o los que por unos días quieren ser gringos, viven a un nivel que no lo pueden hacer en su  país.

Las visitas a las ruinas de Tulum o Chichez Izta, pueden hacerle despertar esa intriga, ese deseo, de saber más de todo lo que fueron  las culturas precolombinas, pero me queda la duda, si la margarita de “all inclusive” no se las apaga.

Mis vivencias sobre México, las he plasmado en tres escritos, que como siempre digo,  quizás solo son para mí, para poder ordenar mis recuerdos, que para Uds.

En DF

 

Todos mis viajes comienzan igual, la DSCN1974línea C hasta la terminal, para tomar el bus que me lleva al aeropuerto, ya sea Rosario, Córdoba, Buenos Aires o Asunción. Después, cuando paso por el primer free shop, le recuerdo a una vieja amiga, que estoy circulando por la galería de esos perfumes que ella sueña. Yo digo que lo hago por cábala, pero seguro que algo de maldad debe haber en mis mensajes.

Así comenzó mi viaje a México, el bolso estaba pesado, a pesar de que toda mi ropa era dos pantalones, dos camisas, dos remeras, un polar, mi vieja campera Timberland, compañera de  todos mis viajes, 2 mallas, calzoncillos, medias, zapatillas  y un par de ojotas. Esto ocupaba muy poco espacio, porque esta lista incluía lo que llevaba puesto y lo que tenía en mi mochila  de mano. Todo lo demás envíos a los emigrados; en Córdoba se sumaron dos botellas de Fernet y un tapado de Emi, que pesaba como una armadura. La balanza acuso más de 25 Kg, mire hacia otro lado haciéndome el estúpido, y paso.

El viaje  fue perfecto, antes del medio dia  de  ese mismo viernes estaba tocando el timbre en Uxmal 93. Salió un grito del portero, VIEJOOOOOOO!, no sé si le pude responder,  la garganta se me cerró. Los ojos aflojaron.

Bajo corriendo los cuatro pisos, me dio un fuerte abrazo. Recién ahí sentí que comenzaba m viaje. Mi primera meta se había cumplido. Esa tarde fue nuestra, sabía que hasta el 7 de abril, casi no lo iba tener,  tenía que entregar sus trabajos de fin de trimestre. Tratamos de ponernos al dia.

El fin de semana mi guía fue Emi, nos pateamos todo el Zócalo, de punta a punta el paseo de la Reforma, terminamos en Coyoacán. En las puertas de Museo de Frida  Kahlo. Llegamos tarde, además fin de semana, es imposible entrar. Metro bus y subte fueron mis medios de transporte. Comencé a transformarme en mexicano.

El lunes ya solo, me encamine a primera hora hacia el ZOCALO, me encontré con la gran sorpresa que todo el circo que se había montado el fin de semana, había desaparecido. Fui al centro de la plaza y comencé a mirar hacia los cuatro costados. Sentí algo distinto, las paredes transmiten, la gran bandera del centro de la plaza, sentí que me daba la bienvenida. No me cabe la duda estoy en México. Veo la catedral torcida, los terremotos y suelo arcilloso, han hecho su trabajo. O quizás sean los aztecas, que indignados por que los españoles construyeron sus templos sobre los suyos, hoy aflojan sus bases para volver a renacer.

Me quedo casi una hora en la plaza,  siento algo. Fue la única que la vez que la vi vacía. El intendente siempre la tiene ocupada  con algo. Tuve suerte de levantarme temprano ese lunes, ya estaban preparando otro evento.

Me trepe al bus de dos pisos, ese que hay en todas las ciudades, y comencé  mi city tour. El sol se sentía, a 2200 metros, ya  casi no tiene filtros.

Mi primera parada  fue  en Palacio de  Bellas Artes, una obra que no hubiese desentonado en  ningún país de Europa. Todavía en ese momento, México, miraba al viejo continente. Lo que Porfirio Díaz, soñó para festejar el centenario de independencia  de la mano Adamo Boari, quedo envuelto en la  gran convulsión que represento la revolución mexicana y sus años posteriores. La  obra se terminó recién 30 años después, pero  el mármol de Carrara y el estilo neoclásico, fue remplazado por mármoles nacionales y su estilo interior se transformó en Art de Code. Ya el país,  había empezado a mirar para su vecino del norte.

El interior del palacio me impacto, había desaparecido el blanco, para ser invadido por mármoles  con  vetas de marrón  cubriendo las paredes.  La guía  se esmera en explicarme los murales de Diego Rivera y de Siqueiros, cuando más los miraba,   más vía  muerte y luchas. Olmecas, aztecas, españoles, franceses, gringos siempre entre ellos luchas y sangre. La muerte, está presente en la sociedad mexicana.

Salí del Palacio, para continuar mi recorrida, no puede de dejar de ver el edifico de correo, también obra de  Adamo. Ya se me empezaban a mezclar los tantos.

Me vuelvo a subir la bus, llegamos al paseo de la Reforma, me sale de adentro, “un gracias Maximiliano”, pero muy despacio para que ningún mexicano me escuche. Se nota la presencia de un paisajista francés, esos que Napoleón desparramo por el mundo. Después me entero que se llamaba Alios Bolland.  El paseo de la reforma, en su momento paseo de la Emperatriz, lo hizo construir Maximiliano a pedido de ella para que el llegara más rápido desde  la sede de gobierno al castillo de Chapultepec. Se ve que Carlota lo esperaba muy ansiosa.

El castillo,  la  antigua residencia  de verano de los virreyes,  construida a fines del siglo XVIII, fue el lugar elegido por el emperador para su residencia. No fueron mucho más de 3 años en los que Maximiliano fue emperador de México, pero quedo su influencia. Desde su mirador,  no puedo de dejar sentir una sensación de poder, estoy cien metros sobre la cuidad. Mi vista se pierde entre las casas, y en ese smog, que muchas veces acompaña a DF. Que bien elegían los lugares nuestros ancestros.

Vuelvo al paseo de la Reforma,  me llevo por delante el Museo de Nacional  de Arqueología. Desde la entrada me impresiona.  Poco que se  de los olmecas,  los aztecas o los mayas, no importa, los muros y todo lo que encierran, te trasmite algo. Uno se siente chico, intrascendente, cuantos siglos de historia. A la salida me esperaban  unas esculturas Dalí, habían sido puestas, como una muestra itinerante,  sobre la avenida. Todas juntas, no salía de un asombro para entrar en otro. Las había prestado Slim, más de diez esculturas colocadas sobre la vereda,  traídas del museo de Soumaya. Su museo, con más 6000 obras de arte, que con rapto de humildad le puso el nombre de su mujer fallecida. Algo  impactante, tanto como el centro Pompidu, ese moderno que te orgullece por lo  que podemos hacer los humanos cuando la imaginación vuela.

Salí de los jardines de Chapultepec, siguiendo el paseo de la Reforma, comencé a ver el México de hoy, el que tiene plata, y la  gasta. Edificios de más 40 pisos, piel de vidrio, con un helipuerto en su terraza.  No uno, varios, más que varios,  no se pueden contar. Me sale el alma de ingeniero,  observo las estructuras, todo es admirable. Suelo 3 (arcilla) y  sísmico. Que desafío para los calculistas.  Todo es dinámico, varios edificios en construcción, maquinas piloteando de grandes magnitudes. Obreros soldando estructuras, a más de 100 mts de alto.  Esto ya tiene otro modelo, todo muy yanqui.

Cuando creí que todo se acaba ahí, fui hasta Santa Fe, otra locura de Slim donde los edificios se pelean por ser más altos, donde tienen sus bases las más famosas multinacionales del mundo, y en planta baja para demostrarnos su poder económico están las agencias de auto de las marcas más selectas Ferrari, Mc Laren, Porsche, tan selectas que Mercedes y Audi parecen para pobres. Sin embargo vemos a la gente que llena esas torres subirse a los bus, o los peseros para después de un par de horas llegar a sus casas. Uno más de los contraste que muestra este México. Pero no todas de esa torre, han podido vencer a los aztecas. El suelo las va absorbiendo, creo que con su ayuda, y tuvieron que ser abandonadas.

Fue toda la semana moviéndome por la ciudad, una ciudad de más de 20 millones. Descubrí los problemas de desplazarse, que ellos sufren, para mí solo eran una anécdota. Sentí la densidad humana  de la misma intensidad que en sudeste asiático, la gente vive y come en la calle. Tropecé con un pueblo amable con buena voluntad,  siempre me quería hablar en inglés, no me aceptaban como hispano parlante.

Un pueblo donde todavía más de un 50%  de sus habitantes es de los pueblos originarios, donde la religión se mezcla con los ritos ancestrales. Donde la Virgen de Guadalupe, esa que se le presento al indio Diego, tiene mucha más fuerza que el mismo Cristo. Donde la fe, si mezcla con los ritos, no nos asombra ver, en una misma calle,  un altar con  la virgen y un altar del culto a la muerte. La muerte algo que acompaña a los mexicanos desde su historia, con los aztecas, sus sucesivas guerras de la independencia, internas, con su vecino del norte, hasta en sus canciones, como esa canción de Juan Guerrero, que no sé porque de chico me la aprendí de memoria. Toda esta tradición de solucionar las disputas privando  de la vida al otro, hoy se ve reflejada, aunque escondida, en los  diarios. Solo en un fin de semana, descubrieron  cuarenta cadáveres en el estado de Guerrero por una disputa entre cárteles. Un periodista muerto, en el 2016 fueron 42, por escribir algo que no le gusta al poder, ya sea el oficial  o al clandestino. Una persona asesinada mientras miraba con sus hijos un espectáculo de ski en Acapulco, pero por encargo, no al boleo.

Me convenzo que las muertes son entre ellos, y camino tranquilo, como los millones de turistas que vienen por año a México.

El domingo antes de partir, me fui a despedir del zócalo, me encontré con una sorpresa, en la pared del poniente de la catedral, dos mexicanos vestidos de aztecas bañaban  con humos a los parroquianos, ningún gringo, que hacia una larga cola para recibirlos. Más allá dos mujeres, ya con atuendos actuales, hacían lo mismo con ramas verdes,  las frotaban por todo el cuerpo. Todo un rito para sacar los malos espíritus .Lo mismo que había visto en el mercado de Cuenca. Me imagino que será una tarifa más económica, las de estas dos señoras,  pero mis espíritus estaban muy tranquilos conmigo, ni intente acercarme nos vaya ser que le moleste el humo o sean alérgicos  a las ramas.

Me voy yendo del Zócalo, con una mezcla de ideas, no termino de entender este México, por un lado moderno, por otro aferrado a su historia, muchas veces precolombinas, a su vida y a sus muertes.

Esta madrugada comenzare mi vuelta, sé que esta noche cuando me este por subir al UBER,  le dé un último abrazo a Matias,  mis ojos se llenaran  de lágrimas, pero ahora con distinto sabor al de mi llegada, me quedare sin palabras,   volveré sentir esa misma intriga que cuando el ómnibus dejaba la terminal de  Cuenca. Puedo dejarlo solo???  Por eso, antes de llegar al aeropuerto, estaré  pensando en mi vuelta.

 Teotihuacán 

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A pocos kilómetros del Distrito Federal, están las pirámides de Teotihuacán.  Me subí a la kombi, casi como una obligación, “como no iba a ver las pirámides”, me dije?  Tenía mis dudas.

Pero ni bien arrancamos me encontré  con Jorge Balboa, nuestro guía, un tipo que tenía  formación  académica, nos empezó a hacer sentir el gustito de lo que íbamos a ver. Después me entere que el apellido de su padre no era Balboa, sino esos difíciles de los judíos del centro de Europa. Al llegar  su padre  a Lisboa, escapando del nazismo , el empleado de migraciones se lo cambio Balboa, un Pérez para los lusitanos. El otro era muy  difícil de escribir.

Nuestra primera parada fue la plaza de las Tres Culturas, nos empieza a comentando sobre la plaza,  pero termina hablando de la masacre  Tlatelolco. Allá en el 1968, unos días antes de los Juegos Olímpicos , una manifestación de estudiantes  de la UNAM termino en una masacre por  la represión del ejército mexicano. Nadie sabe cuántos murieron, nadie los pudo contar, nadie pudo sacar fotos.  El gobierno del PRI, el presidente era Díaz Ordaz, tapo todo. Diez días después comenzaron las Olimpiadas, como si nada hubiese pasado. Busco en mi cabeza que recuerdo, solo vagamente unos disturbios. Creo que se vendió internacionalmente como sí que querían impedir las olimpiadas. Se hicieron a  costa mucha de sangre.

Estoy  seguro que ninguno de  nosotros olvida   el “Mai” francés, también  manifestaciones estudiantiles, ocurrido pocos meses antes,  el mismo año, pero lo Tlatelolco con muchas más víctimas,  nadie lo recuerda. México, en ese momento, no formaba  parte de nuestro de mundo.

Dejo la plaza con un gusto amargo en la boca. Pocos días después, alguien me comento como había podido zafar de la masacre,  haciéndose el muerto entre los cadáveres . Empiezo a sentir que la vida no vale mucho, en México. Su pasado es sangriento, y su presente también.

Seguimos rumbo las pirámides, previo pasó por un “TOURIST shop”,  donde nos explicaron  cómo se hace el mezcal, interesante explicación, pero no me convenció el sabor,  sigo siendo hombre del malbec y del ron . El objetivo de este show, solo fue   sacarnos unos pesos,  con la venta de algunas artesanías.

Al fin llegamos a las Pirámides, poco nos pudo explicar Don Balboa, porque mucho no se sabe. No hay escritos de esa época. Así lo escuche en rato,  fundamentalmente   cual era la puerta del encuentro. Me  quedaron algunos conceptos,   son construcciones del siglo III al siglo VII después de Cristo,  que todas las pirámides  en el mundo, se encuentran entre ciertos paralelo norte y sur. Lo que me asombro fue  la  población de Teotihuacán,   llegó a los 200000 habitantes. Muchos más que cualquier ciudad del mundo “civilizado”, en ese momento. Después desapareció ,  desparramándose  su población por todo Mesoamérica,  dicen que la causa fue  el cambio climático. Vieron no hay nada nuevo bajo el sol. No hay historia escrita, así que mucho mas no sabemos, solo los que nos dicen los cacharros,  las construcciones y la imaginación de los antropólogos.

Empecé a caminar rumbo a la pirámide del Sol, a pesar dela compañía alegre de unos colombianos, voy sintiendo un silencio interior .La misma sensación que cuando estuve en Machu Pichu. Siento  que estoy  invadiendo  un territorio ajeno. La altura (2300 mts sobre el nivel del mar),  el calor, los 65 metros de altura, ni la pendiente de más de 30 grados, no fueron un obstáculo  para  trepar  la pirámide del Sol. Miro cada detalle de la construcción, como la habrán hecho, cuanto tiempo les llevo, no había Caterpillar, ni grúas,  ni retro en esos años. Me cuentan que las pirámides estaban revocadas y pintadas de rojo.

La vista desde arriba cautivante, no dan ganas de bajar. Quien sabe los que pesaban ellos, cuando subían a la cima? Habrán podido?, o era de acceso restringido?, son todas preguntas , sin respuestas. Hay que aprovechar que dejan subir, ya son pocas a las que se puede . Tulum, Chicen Itza , Tikal tiene las puertas cerradas,  solo se las puede ver desde su base. No es lo mismo,  desde arriba se siente algo distinto.  Me comentan  que desde la pirámide de la Luna , es mejor la vista.  Hacia allá parto,  el camino de que une ambas pirámides es imponente, ancho, parece la Nueve de Julio.  “La calzada de la muerte”  su nombre deriva de que  por ella circulaban los cortejos fúnebres  hacia la pirámide de la Luna,  ahí depositaban sus muertos.

El sol de la primavera me parte la cabeza, dicen que es el peor, en el verano vienen las lluvias y todo se refresca. De un solo sorbo me termino mi botella de agua. El calor,  no me puede impedir  subir a la pirámide de la Luna, la vista es imponente.  Se observa la magnitud de la pirámide del Sol, de todo el valle. A lo lejos e ven otros montículos  en el horizonte, dicen que son pirámides más pequeñas, hay cientos de ellas que todavía no se han destapado.

Me quedo mirando el horizonte, me  intriga el porqué, me invade la ignorancia y sé que nunca voy a  tener respuesta .

 

Basílica

 

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Ningún mexicano nos permitiría abandonar México , sin conocer  la  basílica de Guadalupe. Por las dudas, fui dos veces. Una con el  bus del city tur y otra a la vuelta de las Pirámides.

La historia del pastor Diego está muy metida en el sentimiento del pueblo, un país con tanta población indígena , necesitaba algo para afincar la religión católica entre ellos.  La Virgen de Guadalupe fue la herramienta.  Tanto es así que cuando se comenzó la construcción de la nueva basílica, vinieron albañiles de todo México a colaborar con la construcción, sin cobrar un solo peso,  solo solicitando un lugar para dormir ,  y tacos para su alimentación.

Las historias de las vírgenes siempre tienen algo mágico,  un pueblo,  por sus tradiciones  afincados a dioses  de distintos tipos, acepto la historia de Diego, y puso a la virgen por encima de todos ellos. Creo que en México son más “guadalupeños”,  que cristianos.

La Virgen ha estado  por encima de la lucha, muchas veces sangrientas, entre el Estado y la Iglesia que  abarco desde la independencia  hasta prácticamente todo el siglo XX.  Recién en 1992 , dos años después de la visita de Juan Pablo II a México, se restablecen las relaciones diplomáticas con el Vaticano.   Fueron 150 años de conflictos, vienen de la época que los indígenas eran dados en encomienda a la iglesia. Una forma de esclavitud, cuyo rechazo   fue motor de la independencia.

En la Basílica ,  podemos ver todo tipo de gente, todos con mucha fe, solo la excepción de algunos turistas extranjeros  que con  respeto miran el fenómeno .

El interior de la nueva basílica, es una obra de arte,  acogedora.  Son esos lugares que no solo te reciben, te acogen y te introducen en su mística.

Pedro Ramírez Vázquez , es él Le Corbusier  de la arquitectura Mexicana,  el creador de esta maravilla. Algo que  nos tiene acostumbrados ; son obras de su imaginación la UNAM, el estadio Azteca y esa construcción a la cual volvería todas las  veces que este a mi alcance,  el  Museo  Nacional de Antropología . Todos monumentos que identifican a México.

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Costa Maya

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No les puedo decir, lo  ansioso que  estaba  por ir a la Costa.  A mi razón de siempre, bucear,  le había sumado  volver  a un lugar que tenía un muy grato recuerdo, veinticinco años atrás había pasado una  hermosa semana de vacaciones en Cancún.

Matías  había comprado los pasajes  con la debida anticipación en Volaris,  nos salió lo mismo que ir en bus. Son más de 1500 km , lo que en avión lleva una hora y media, en bus  un día. Después,  hablando con amigos que viven en México, me comentaron que por razones de seguridad ellos hacen la mayoría de viajes en avión. Creo que el lugar más seguro de México es la Costa Maya. A nadie le interesa que se negoció se venga  abajo, todos los poderes el “legal” y el “real” le interesa que siga a pleno. Dicen que , en esos 150 km de costa, ingresan por año más turistas que en todo Brasil. Ahí todos facturan,  cuando hay tranquilidad, desde los hoteles, pasando por los servicios, hasta el  muy especial que te ofrece descaradamente la falopa,  “for  to blow”.

Ni bien llegamos al aeropuerto de Cancún, me di  cuenta que todo estaba cambiado. Me encontré  con un moderno aeropuerto, al estilo del primer mundo. Aquel  de las paredes marrones,  con un montón de puestos  de comidas , tortillas, tacos , y algunas  artesanías que te introducían de golpe en  México , había desaparecido. Les soy sincero, lo extrañe.

Nos subimos a un moderno bus, con destino a playa del Carmen. Ya se había hecho la noche, sobre se podía observar  una hermosa autopista de tres carriles por mano. No podía reconocer nada, todo había crecido en forma exponencial. Ya en el bus  nos ponen un video, del “Cañón del Colorado”, no digo nada , como afuera la obscuridad  es total, solo me quedada dormir o mirarlo. Esperaba ver algo local, pero les llego la “gringo manía”. Por suerte era interesante, se complementaba con algo que vi Discovery Chanel , y me copo.

Cuando llegamos a Playa del Crimen,  ya era de noche , más de las 8 pm. La ciudad explotaba, comenzaba la semana santa, era el lunes. Caminamos  con Emi y Matías, por la peatonal tratando de ubicarnos, y de comer algo. Esta vez no fue tacos, ni tortillas, optamos por algo más occidental y cristiano, un sándwich de Subway.

La peatonal reventaba gente, playa del Carmen no era esa aldea de veinte años atrás, a pesar   que no estaban sueltos los miles de turistas metidos de los “all inclusive”.  Abundan; la mayoría  de los huéspedes no salen  del límite de la barra más cercana.  Días más tarde una cordobesa radicada  en Playa, nos la describió de la mejor forma, al recibirnos nos dijo, “Bienvenidos a la Carlos Paz Mexicana”. Estaba en lo cierto.

El país había tenido en los últimos días  una serie de hechos de violencia. Además  Playa, en enero,  había tenido su serio conflicto,  por la disputa entre carteles  por los beneficios de la  fiesta electrónica, resultado unos 30 muertos. Como es costumbre, en ese país,   de eso no se habla. Ante esta situación , el gobierno federal quiso  transmitir seguridad a la población haciendo un despliegue de fuerza. Por la peatonal, personal de ejercito de a dos con  fusiles  más grande que FAL, por la calle convoyes  de cinco móviles. Una  conjunción de todas las fuerzas, municipales, federales y ejército o marina. Siempre en el  medio  un Hummer , con una ametralladora pesada, con un soldado en posición de tiro.  A mi más que seguridad , me daba inseguridad, si a uno se le escapa un tiro, no sé en que terminaba. No se los veía muy duchos en el manejo de esa artillería. No sé si para tranquilizarme o si porque  era verdad, me dijeron que tenían orden de no tirar.  Poco a poco me fui acostumbrando a ese despliegue, pero de cualquier manera  buscaba estar lo más lejos posible.

Al otro día salió el sol,  apareció la playa. Era el mismo color azul que yo recordaba. Todo lo otro se olvidó.  Hay que aprovechar, uno no está siempre en el Caribe.

Hice mi primer buceo, en Cozumel, no me toco el mejor  día, la visibilidad  no fue la que me esperaba. Lo destacado del día fueron  mis compañeras de buceo, parecía una excursión del PAMI. La mayor vino del hotel con el wetsuit puesto,  se me sentó a mi lado. Pensé “que previsora!”,   No comprendí  como lo aguantaba, el día estaba bravo.

Cuando el dive master comienza a comentar las características del lugar de buceo, nos cuenta la edad de nuestra compañera senior  82 pirulos, que tal!!. Pensé para mis adentro, todavía me quedan más de 20 años para bucear.

Eso sí cuando al terminó  el buceo, quiso subir al techo de la embarcación para calentarse, dos nos levantamos para ayudar, pero mejor dicho para atajarla, por se caía de la escalera marinera. Del agua la íbamos a sacar si había necesidad, pero  si se nos venía abajo del techo, seguro que no la armábamos más!

Pasamos unos  días fabulosos en la playa ,bien mexicanos,  comiendo tacos y tortillas, extrañando las milanesas , y el asado. Más la milanesas, está cambiando nuestra identidad, no??

Después de tres noches partimos hacia Tulum,  salimos un poco de la locura de Playa. Nos motorizamos, alquilamos bicicleta, y  me mate. Hacía años que no estaba todo el día andando en  una bici. Recorrimos varios  los cenotes, no me imaginaba los hermosos que eran. Pensé que la costa maya solo era mar.

Esa noche mientras queríamos hacer un asado, con Matías, debajo de una lluvia por momentos torrencial,  tuve el mayor calambre de mi vida. Quede tirado en el piso. Las consecuencias de mi motorización ecológica. Gracias a Matías,  que tenía conocimientos de cómo hacerme  elongar,  lo pude superar.

Obnubilado por el mar caribe, no le había dado importancia a los Cenotes. Algo espectacular,  el bucear en ellos meceré una crónica aparte.

 

Cenote  dos ojos

 

2 ojos

El buceo empezó como una locura de inverno, tratando de usar mi tiempo, se transformó en uno de esos buenos vicios. Después la suerte, y la decisión,  me llevo por distintas partes del mundo. Hoy mi bitácora tiene más de 50 Buceos. Muchas veces con amigos, muchas otras,  con compañeros que nos conocíamos arriba del bote,  y quedamos amigos al bajar.

Todos tipos de agua. Dulce, salada, cálidas, heladas,  traslucidas, opacas, cada uno de los buceos tiene su propio encanto.

De todas mis experiencias me quedo,  con el naufragio de Porto Gallinas, el  Blue Hole de San Andrés y el buceo de los Cenotes. Este último es algo completamente distinto, bucear en cavernas, no hay posibilidad de escape, prohibido para claustrofóbicos.  Uno ingresa por  una boca,  a partir de ahí desaparece todo lo que es luz natural. Solo nos quedan las linternas.  La misma sensación de un buceo nocturno. Cuando estas por dar el paso elefante o la maroma para atrás (maniobras para entrar al agua), te preguntas  que mierda hago acá. Pero una vez que te sumergís, todo cambia,  no estás solo en esa inmensidad que es el mar,  todas las luces de tus compañeros te acompañan.

Me había costado mucho coordinar con el operador, de casualidad,  cuando había ya casi había desistido,  la encontré a Brenda  en el Cenote Carabera, y pudimos cerrar el buceo

Llegamos con la camioneta hasta el Cenote Dos ojos, cargamos nuestros dos ojosequipos, hasta la entrada del cenote, hubo que  volver a buscar el otro tubo, para la segunda inmersión.  Eran más de 30 metros , los que había que subir.

 

Nos equipamos,  probamos nuestra  flotabilidad. Es importante, debe ser perfecta para poder mantener un nivel y no chocar contras las paredes. Todos queremos a esto los disfruten más personas.

Les comento,  en Cozumel  había tenido una mala experiencia con el regulador que me habían dado,  tuve que pedir auxilio a unos 15 metros de profundidad, en la primera inmersión. Estuve en duda de hacer la segunda, pero pedí el cambio de regular,  estuve  debajo del agua unos 50 minutos. Si arrugas, no volves a bajar nunca.

De cualquier  manera algo resquemor me había quedado, por el problema del regulador, así que lo revise  bien, al que ahora me toco,   parecía cero Km. Pero, era entrar  por una boca a una caverna inundada, por primera vez, “tiene su no sé qué”, mezcla de cagaso y adrenalina, que es tan lindo sentir, porque nos dice que estamos vivos.

Pero no había “tiempo para lágrimas”, controlamos la flotabilidad, probamos las linternas y adentro. Ni bien ingresamos, la poderosa linterna led de  Brenda, nuestra guía,   nos mostró un paisaje lunar, parecía la baticuava, nos olvidamos de todos nuestros recelos, y comenzamos a disfrutar. Lo único que me preocupe en buscar fue la soga amarrilla  que es la que te guía, y te permite salir sin guía.  Para algo sirven los cursos.

Fue algo extraordinario, dos buceos de 45 minutos , me quedaron las ganas de seguir.

 

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3 comentarios en “México 2017

  1. Federico pienso que debias pensar seriamente como ampliar tu blog y que lo lean miles de personas, eres buenisimo para contar viajes y te disfruto muchisimo.
    Algun dia muy cercano espero poder viajar con mas tiemplo disponible (jubilacion en Noviembre) , pero Mexico es una asignatura pendiente, se me calo en mis venas! Un abrazo

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  2. Volvi a leer tus notas de viaje al DF y volvi a revivir mis pocos dias en esta ciudad que a pesar de tenerla tan cerca no me habia decidido a visitar, al fin lo hize y estoy ansiosa por volver, tuve la suerte de contar con un gran amigo que se conoce los lugares que yo no hubiese encontrado por mi cuenta con las guias que llevaba, me cautivo Mexico y me quito el sombrero ante los que tienen el teson para vivirla!
    Keep on traveling!

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